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Tarifa plana en mantenimiento: ¿deberías aplicarla?

¿Cómo decides cuánto cobrar por tus servicios? Ésta es probablemente una de las preguntas más complicadas que las empresas de servicios de campo deben responder. Y por si eso no fuera suficiente, ahora tienes algo más a considerar: la tarifa plana en mantenimiento.

Al principio, los precios en el negocio de los servicios de campo se basaban en el clásico método de “T y M” (es decir, el tiempo y los materiales que se empleaban en completar el trabajo). Pero los tiempos han cambiado… ahora la tecnología permite que los clientes potenciales hagan su propia investigación en Internet previamente, comparen precios y vengan pidiendo ya un descuento incluso antes de decidir si contratarán o no tus servicios.

Esta es justo la situación en la que establecer una tarifa plana en mantenimiento puede tener sentido. Veamos con más detalle en qué consiste esta nueva forma de cobrar por tus servicios.

Tarifa plana en mantenimiento: ¿deberías aplicarla?

¿Qué es una tarifa plana en mantenimiento?

Una tarifa plana en mantenimiento es el uso de una tarifa plana tal cual, pero aplicada a las empresas de climatización, mantenimiento y otros tipos de negocios de servicios de campo. Consiste básicamente en tomar el coste directo de cualquiera de los servicios que presta tu compañía y añadir un pequeño aumento de precio. Este incremento puede ser una cantidad fija o estar basado en un porcentaje. La combinación de ambos resulta en tu precio de tarifa plana.

Al final es algo parecido a usar el método “T y M” que mencionábamos antes, sólo que en este caso tus técnicos saben perfectamente cuánto cobrar, porque los precios ya están fijados.

 

Ventajas de aplicar una tarifa plana a tus precios

Las ventajas más importantes de adoptar una tarifa plana en mantenimiento son la simplificación y la eficiencia. Antes de usarla, si solías calcular tus precios basándote en tiempo y materiales, tenías que elaborar un presupuesto muy detallado, teniendo en cuenta todas y cada una de las compras que pudieras necesitar para ese trabajo.

Pero ese nivel de detalle necesario para el cálculo del presupuesto depende de la persona a cargo del presupuesto. Algunos de tus técnicos se pueden olvidar de ciertos costes y acabar generando un presupuesto por debajo del precio final. Crear presupuestos exactos lleva tiempo, mientras que con una tarifa plana el proceso es más sencillo y más rápido.

Es más, una tarifa plana en mantenimiento suele contribuir a la satisfacción del cliente. Por ejemplo, si hubo un error en el presupuesto (debido a las razones mencionadas anteriormente) y al final la factura es más alta de lo que se esperaba, el cliente no estará muy contento con el resultado. Una tarifa plana también puede ayudar a evitar que sucedan este tipo de situaciones.

Finalmente, La cantidad de tiempo que ahorras por no tener que redactar presupuestos detallados todo el tiempo también tiene un efecto positivo en la contabilidad de la empresa. El ciclo de facturación de tu compañía puede ir más rápido, e incluso puedes pedir a tus clientes que paguen por adelantado, antes incluso de empezar el trabajo. O que dividan la factura en dos, para que puedas empezar a cobrar cuanto antes.

 

El lado negativo de la tarifa plana

Con tantas ventajas que aportar, ¿hay algún punto negativo en adoptar una tarifa plana en mantenimiento? Bueno, pues sí. El más obvio es que una tarifa plana es, ya de por sí, un precio aproximado. A veces estarás cobrando un poco más por un trabajo, pero otras veces estarás cobrando un poco menos. La idea es que todo al final se equilibre, pero puede no ser así.

Quizás tus técnicos más nuevos tarden un poco más de lo previsto en completar un trabajo, y por tanto estén trabajando, por decirlo así, de forma gratuita. O quizás el precio de un componente en concreto suba mucho, y entonces tendrás que decidir si “comerte” ese incremento o cobrárselo a tu cliente – con el riesgo de que se enfade y no vuelva a contratarte. Éstos son sólo algunos ejemplos en los que una tarifa plana en mantenimiento puede no ser suficiente para cubrir tus costes, y no hablemos ya para generar beneficios.

 

Depende de ti

Así que ahora la gran pregunta es, ¿cómo calculas tu propia tarifa plana en mantenimiento? Hay diferentes métodos para ello. Uno es calcular esta tarifa basándose en tu propia experiencia en el sector, aunque en este caso puede ser difícil saber si estás cobrando mucho o poco en comparación con las otras empresas de servicios de campo de tu zona. De hecho, otra forma de calcular tu tarifa plana es precisamente comprobar los precios que ofrece tu competencia, y basar la tarifa plana en ellos.

Si quieres ahorrarte posibles dolores de cabeza, otra buena opción es usar empresas de terceros que ayudan a los proveedores de servicios de campo a establecer tus precios, basándose en los informes que generan. Simplemente revisa las listas de tarifas planas que ofrecen estas empresas, y úsalas como base para decidir tu propia tarifa plana en mantenimiento. Luego puedes usar estos precios con tu software de gestión de servicios de campo, y empezar a optimizar ya tus procesos de facturación y contabilidad.

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Imagen de Nick Youngson

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